jueves, 10 de octubre de 2013

[Genealogía de México] 32434 Archivo General de Indias

Título de la unidad:  "Orden de favorecer al capitán Diego Ramón y las misiones del Río Grande"
Archivo: Archivo General de Indias
Signatura: GUADALAJARA,232,L.9,F.167R-170V
Fecha Creación: 1704-5-10 Salvatierra
Real Cédula a [Francisco Fernández de la Cueva], duque de Alburquerque, virrey de Nueva España, comunicándole que por despacho de 7 de diciembre de 1695 se ordenó a ese gobierno que alentase y favoreciese al capitán Diego Ramón para que prosiguiese sus buenas operaciones en el adelantamiento de las misiones y reducción de los indios de la provincia de Coahuila por su conocimiento y experiencia de aquella tierra y de sus naturales y que se ha recibido carta de éste de 30 de enero de 1703 en la que expresa sus servicios de 35 años en América y los de su padre José Ramón, por los que se le confirió el grado de sargento mayor de la Compañía Volante del presidio del Río Grande, y que, según manifestaba éste, falta mucha tierra por conquistar desde este paraje hasta Nuevo México, bahía del Espíritu Santo y provincia de los Texas, y que por tener aquel presidio una guarnición de sólo 30 soldados y éstos, con el corto sueldo de 300 pesos, por lo que no había podido hacer entradas en tierras enemigas aunque él había participado en cuarenta campañas en aquellos parajes, sin haber perdido más que dos soldados y haber sido herido en tres ocasiones, y solicitaba que se aumentase la dotación de aquel presidio a 100 soldados con un sueldo regular de 450 pesos, para poder asegurar la conquista de las tierras que confinan con aquel presidio, obligándose a fundar una villa en medio de la provincia de Coahuila, sin coste para la Real Hacienda, poblada por españoles, y para que esto tuviera buena consecución suplicaba que se le concediese el gobierno de la provincia de Coahuila, agregado a la compañía del presidio de Río Grande por toda la vida. Al mismo tiempo, fray Pedro de la Concepción y Urtiaga, de la Orden de San Francisco, procurador de los Colegios de Misioneros Apostólicos de Querétaro y de Guatemala, envió memorial en el que refería la gran utilidad que se seguiría con la fundación de otro colegio en la ermita de Nuestra Señora de Guadalupe de la jurisdicción de Zacatecas, para lo que se le concedió licencia y su prelado le nombró presidente de esta fundación, y expresaba también que el capitán Diego Ramón había contribuido mucho a los buenos sucesos de las misiones de Río Grande que están a cargo de los colegios de su Orden y que sería conveniente mantenerlo en el presidio y Compañía Volante, al menos durante el tiempo que durase el establecimiento de misiones y pueblos que asegurasen las que están fundadas. Visto en el Consejo de Indias, donde han constado los buenos servicios del capitán Diego Ramón y los de su padre, se ordena al virrey que informe sobre los puntos del despacho de 7 de diciembre de 1695 y sobre lo representado por este capitán y por fray Pedro de la Concepción, y que se le favorezca para que continúe con sus buenas operaciones. Referente a la nueva población que se ofreció a hacer, encarga que se de parte al fiscal de dicha Audiencia, y con su acuerdo, traten y ajusten la forma en que se ha de encargar Diego Ramón de esta población, procurando que sea con partidos acomodados y que se ponga en ejecución, guardando en todo lo dispuesto por las leyes de población y las demás que tratan de estos puntos, debiéndosele advertir que en las entradas que haga en las tierras de indios ha de observar las leyes referentes a la querra que se les ha de hacer, que ha de ser defensiva y conforme se prescribe en ellas, dándole órdenes e instrucciones que aseguren el cumplimiento de dichas leyes, debiendo dar cuenta de lo que se ejecute en esta materia.